Viajar a Japón con niños puede parecer, a primera vista, un destino lejano, complejo o incluso poco pensado para familias. E incluso para nosotros, fue una de esas decisiones que al principio generan dudas… y que después se convierten en un recuerdo imborrable.
Viajar a Japón en familia tiene muchas ventajas. No deja de ser un país que sorprende desde el primer momento, pero hacerlo con niños lo hace todavía más especial. Japón es uno de los países más seguros, organizados y fascinantes del mundo, y además sorprendentemente amigable para viajar en familia.
Y aparte de ser extremadamente seguro, es limpio y organizado, lo que permite moverse con niños con total tranquilidad. La cultura japonesa es muy respetuosa y cariñosa con los más pequeños. Además, Japón ofrece un equilibrio perfecto entre aprendizaje y diversión, desde trenes puntuales como un reloj, ciudades limpias y ordenadas, hasta parques temáticos, máquinas expendedoras por todas partes, personajes de anime, templos museos interactivos y una cultura que siente auténtica devoción por los más pequeños.
En este artículo te contamos por qué Japón es un destino ideal para viajar con niños, explicándote nuestra ruta de 19 días y así podrás organizar tu viaje, qué ciudades visitar y qué experiencias harán que tanto adultos como pequeños lo recuerden como una aventura inolvidable. Porque viajar a Japón en familia no solo es posible, sino que puede convertirse en uno de los mejores viajes de vuestra vida.
Si estás buscando un destino seguro y lleno de estímulos para los más pequeños, Japón con niños es una aventura que merece la pena vivir… y aquí te lo contamos día a día. Aquí empieza vuestra aventura.
Antes de viajar, os recomendamos que os leáis nuestro artículo de Consejos básicos para viajar a Japón. Aquí encontraréis algunos tips imprescindibles para tener en cuenta.

- Ruta de 3 semanas por Japón con niños
- Día 1: Llegada a Osaka.
- Día 2: Universal Studios Japan
- Día 3: Nara
- Día 4: Osaka
- Día 5: Camino hacia Hiroshima
- Día 6: Miyajima – Hiroshima – Kyoto
- Día 7: Kyoto
- Día 8: Kyoto
- Día 9: Kyoto
- Día 10: Kyoto – Takayama
- Día 11: Takayama – Shirakawa-go – Takayama
- Día 12: Takayama
- Día 13: Takayama – Nagoya – Tokio
- Día 14: Tokio
- Día 15: Tokio Disneyland
- Día 16: Alrededores de Tokio
- Día 17: Tokio
- Día 18: Tokio
- Día 19: Tokio – Barcelona
- ¿Viajar con seguro a Japón?
- Dónde nos hemos alojado en Japón
- Actividades recomendadas en Japón
- Cómo estar conectado a internet 24 horas en Japón
- Otros artículos que pueden interesarte
- ¿Qué opinas sobre esta ruta por Japón con niños?

Ruta de 3 semanas por Japón con niños
Día 1: Llegada a Osaka.
Llegamos a Osaka a media tarde, y rápidamente cogimos el tren dirección Namba, al centro. Una vez allí, cogimos el metro que nos llevó a nuestro alojamiento. Aquí pasamos 4 noches y nos alojamos en un AirBNB.
Tuvimos la suerte de encontrar un vuelo que entraba por Osaka y salía por Tokio. Esto es genial porque si hacéis ida y vuelta a Tokio, luego, al regreso tendréis que pasar mínimo una noche en Tokio.
Una vez aposentados en el apartamento, nos fuimos a cenar un ramen en nuestro barrio (Ramen Shosuke). Estaba tan bueno que fuimos prácticamente cada día a cenar aquí.
Día 2: Universal Studios Japan
Este día lo dedicamos enteramente a visitar el Parque Universal Studios Osaka.
La logística en transporte público para llegar al parque es un poco lío. Hay que ir a la línea JR Yumesaki Line. Universal Studios es la última parada de esta línea. Si te alojas por el centro, desde Namba Station hay varias líneas que te llevan, entre ellas la kintetsu-Nara Line.
Universal Studios Japan (USJ) en Osaka, inaugurado en 2001, es uno de los parques temáticos más populares del mundo y el primero de la franquicia en Asia. Ofrece áreas inmersivas como el Super Nintendo World, The Wizarding World of Harry Potter, Jurassic Park y Minions, destacando por su alta ambientación y atracciones únicas.
El parque está pensado para niños de prácticamente todas las edades. Nuestro hijo Pol hacía poco más de 1 metro y pudo subir a casi todo. Sólo había 2 o 3 montañas rusas en las que no pudo subir.
Entrada a Super Nintendo World: al ser una de las zonas más populares, a menudo requiere una entrada cronometrada. Es decir, no sirve entrar en el parque y visitar esta zona cuando queramos. Hay 3 opciones para poder verla:
- Comprar el Express Pass: muy caro
- Entrar de los primeros al parque e ir rápido a la zona de SuperNintendo antes de que se llene el aforo.
- Bajarse la APP del parque, asociar las entradas a la APP y justo al entrar al parque, pedir acceso a la zona de Super Nintendo a través de la APP. Esta es la opción que hicimos nosotros. El parque abría a las 9 horas, entramos a las 9.20, y justo entrar, rápido, solicitamos acceso a través de la aplicación, y nos dieron hora a las 11 de la mañana (solo quedaban ya 2 franjas horarias disponibles)
El parque, realmente, nos gustó bastante, no había colas excesivas (1h máximo en algunas atracciones), y pudimos disfrutar del parque hasta casi la hora del cierre. Repetiríamos sin duda.



Día 3: Nara
Cuando ves típicas fotos de Japón lleno de templos y ciervos sueltos, esto es Nara. Nara nos encantó, y mira que hacía frío, unos 4 grados.
Nara fue la primera capital permanente de Japón y es actualmente famosa por sus templos históricos. Destaca el Todai-ji con su gran Buda y el parque de Nara lleno de ciervos sagrados. Es un lugar tranquilo que concentra patrimonio, naturaleza y tradición japonesa.
Para ir a Nara se puede ir tanto desde Osaka como desde Kioto.
Desde Namba Station en Osaka simplemente coged la línea Kintetsu-Nara Line y en 40 minutos aprox llegaréis. Esta línea, si bajáis en la Kintetsu-Nara Station, os deja justo al lado de los templos. Si vais con la línea JR, tardaréis un poco más y la estación está un poco más lejos.
Desde Kioto más o menos es similar. Hay varias líneas que llegan a Nara, entre ellas Kintetsu Nara Line y Kintetsu Kyoto Line.
Comimos en Nara y al regresar a Osaka nos fuimos directos a conocer el famoso barrio de Dotonbori, el más animado de Osaka, famoso por sus luces de neón y el ambiente nocturno. Es un paraíso gastronómico, conocido por platos como el takoyaki o el okonomiyaki. El canal y el cartel de Glico son sus símbolos más icónicos.


Día 4: Osaka
Por la mañana nos fuimos directos a visitar el Castillo de Osaka. Si vais en marzo o abril como nosotros, el recinto del castillo tiene varios jardines, y varios llenos de ciruelos, realmente son preciosos, vale la pena.
El Castillo de Osaka es uno de los monumentos más emblemáticos de Japón, construido en el siglo XVI. Jugó un papel clave en la unificación del país bajo Toyotomi Hideyoshi. Ha sido destruido y reconstruido en 2 ocasiones.
Ya por la tarde toca descubrir otras zonas de Osaka, como el barrio de Namba y Nipponbashi, y visitar el Santuario Yasaka Namba o subir hasta su mirador Tsutenkaku.



Día 5: Camino hacia Hiroshima
Antes de dejar Osaka fuimos hasta una oficina de la empresa de transporte de maletas Yamato. Ellos se encargan de enviar tus maletas hasta la siguiente destinación. Si te alojas en un hotel, el mismo hotel lo puede tramitar, pero como nosotros estábamos en un apartamento, tuvimos que ir a una oficina.
Realmente hicimos este trámite porque solamente íbamos a pasar 1 noche fuera, en Miyajima, así que solo nos llevamos lo importante para 1 noche, y el resto lo enviamos al hotel de las siguientes noches en Kyoto.
Una vez dejadas las maletas, nos fuimos a la estación de Osaka y cogimos el primer tren bala del viaje, destino Hiroshima. Una vez llegamos a Hiroshima dudamos si ver la ciudad a la ida o al regreso de Miyahima, pero al final optamos en el regreso.
Ya en la estación de Hiroshima hay varias opciones para ir a Miyahima. Una de ellas es con un ferry que sale del centro, pero es carísimo. Nosotros optamos por cambiar de tren en la misma estación y coger la línea regional San-yo Line y bajar en la estación de Miyajimaguchi. Otra opción, que es la que cogimos al regreso de Miyahima, fue volver en el tranvía, que te deja justo al lado del Parque del Monumento de la Paz.
Por cierto, antes de coger el tren regional, comimos en la misma estación.
Una vez llegamos a la estación de Miyajimaguchi fuimos a la estación de ferries y nos subimos al primer barco que zarpaba.
Ya llegados a la isla, que oficialmente se llama Itsukushima, lo primero que hicimos fue ir directos al hotel. Nos alojamos en una casa tradicional japonesa, que sin duda os recomendamos y repetiríamos. El alojamiento es un GuestHouse que tiene varias habitaciones en el edificio principal, y un par de casitas tradicionales. Nosotros nos alojamos en una de las casitas, fue increíble. Y en el edificio principal sirven desayuno y cena. Aquí os dejamos el link de esta casita que nos enamoró.
Una vez acomodados nos fuimos a ver el templo Daishoin, que nos gustó mucho, y luego seguidamente nos fuimos a ver con calma el Gran Torii. La marea estaba baja y pudimos acercarnos andando. A pesar de que nos llovía un poco, nos encantó. También paseamos un poco por sus calles principales, pero lo que la lluvia nos dejó.
Aprovechamos a bañarnos en el onsen de nuestro alojamiento, cenamos en el GuestHouse y a dormir.



Día 6: Miyajima – Hiroshima – Kyoto
Nos levantamos, desayunamos y nos fuimos a visitar el templo Daigan-ji, el Santuario Itsukushima, y ver el Gran Torii de nuevo pero esta vez con la marea alta, por lo que no se podía acceder. Todo esto lo vimos pronto antes que llegasen los barcos llenos de turistas que solo vienen a pasar el día.
Después regresamos de nuevo al alojamiento, recogimos nuestras pertenencias y nos fuimos a la estación de ferry. Sinceramente, una vez allí, y también en la distancia, nos hubiera gustado quedarnos una noche más. Así que, si tenéis la oportunidad, hacedlo. La isla tiene otras atracciones que no nos dio tiempo a visitar como subir en teleférico hasta la cima del monte y visitar el santuario de la cima.
Volvemos al ferry, y justo al salir de la estación de ferris de Miyajimaguchi, encontramos la estación del tranvía. Decidimos aventurarnos y cogerlo, ya que una de sus paradas es al lado del parque conmemorativo de la paz. Si que el trayecto es un poco más largo, pero nos gustó mucho, ya que era como un tranvía antiguo y parece que estés viajando 50 años atrás.
Al llegar al centro, lo primero que vimos fue el Monumento de la Paz, que fue el edificio más cercano al epicentro de la bomba que quedó en pie.
Como sabréis, las bombas nucleares fueron lanzadas por Estados Unidos contra Japón, lanzando la primera el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima y la segunda el 9 de agosto de 1945 sobre Nagasaki, lo cual supuso la rendición de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Después callejeamos por el Parque Memorial de la Paz, hasta llegar al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima. Entramos, pero no es apto para niños pequeños, hay imágenes duras. Si hace buen tiempo os podéis turnar, uno en el parque y otro en el museo. Pero a nosotros nos llovía como si no hubiese un mañana, así que los niños se quedaron en una sala de espera, de las varias que hay repartidas dentro del museo.
Al salir del museo fuimos finalmente en taxi, porque diluviaba, así que cogimos un taxi en el Museo que nos dejó en la estación de Hiroshima para coger el Shinkansen (tren bala) con destino Kyoto.
Llegamos a Kyoto y fuimos directos al hotel y nuestras maletas, las que enviamos desde Osaka, ya estaban dentro de la habitación.
Compramos la cena en un 7eleven y cenamos en la habitación.
Nos alojamos en este hotel, que sin duda os recomendamos. Es un hotel pequeño, sin grandes lujos, pero las habitaciones son más grandes de lo habitual, que ya es mucho, y con parada de autobús delante (Línea 50 City Bus). Aquí tenéis el link.
Día 7: Kyoto
Nuestro primer día entero en Kyoto nos recibió con frío y agua/nieve, pero según la previsión, a media mañana ya paraba de llover así que nos vamos a lugares cubiertos.
La primera parada es Pokémon Center, y la segunda al centro comercial Hands, que tiene una planta solo de papelería y tiene cosas preciosas. Una vez salimos de la papelería ya había dejado de llover, así que vamos directos a la calle Pontocho, una calle estrecha llena de edificios antiguos y de restaurantes. Después de descubrir la calle nos fuimos a comer Yakiniku, un estilo de cocina japonesa que significa “carne a la parrilla”, donde tú mismo te cocinas la carne en una parrilla en el centro de la mesa.
Después de comer, cruzamos el río Kamo por el puente y nos adentramos en el barrio de Gion. Gion es el barrio más tradicional de Kyoto, famoso por sus casas de madera, calles estrechas y por ser el corazón de la cultura de las geishas (geiko y maiko).
Nosotros visitamos el santuario Yasaka, muy concurrido y lleno de historia. Luego fuimos andando hasta el templo Kodai, y a parte del templo, también visitamos su bosque de bambú, incluido en el precio de la entrada. Luego volvimos a bajar a la calle principal y callejear hasta llegar a la Pagoda Yasaka, donde puedes hacer una de las fotografías típicas del barrio. Luego, continuamos callejeando, subiendo sus empinadas calles, y pasando por emblemáticas calles y casas, hasta llegar al Templo Kiyomizu-dera.





Día 8: Kyoto
Empezamos el día cogiendo el tren para llegar al famoso Santuario Fushimi Inari-taisha. Para llegar aquí tenéis que coger el tren en la estación de Kyoto y coger la Nara Line y parar en la parada Inari.
El santuario es conocido por sus miles de torii rojos que forman senderos por la montaña. Está dedicado al dios Inari, protector del arroz y la prosperidad.
El recorrido hasta llegar a la cima son 4km ida y vuelta, y en la subida podréis encontrar rincones tranquilos, mini santuarios durante todo el recorrido y vistas panorámicas. La entrada es gratuita y está abierto 24 horas.
Si que es cierto que al inicio puede ser un poco agobiante, ya que es un templo muy visitado y está repleto de gente. Nuestro consejo es que dejéis las fotos para más adelante, ya que la gente acaba subiendo hasta los primeros santuarios y luego regresa. A partir de la mitad más o menos ya está bastante vacío y podréis continuar sin agobios y hacer las fotos que queráis.
La subida son unos 2km, que nosotros hicimos en 1.15h aprox con los niños (5 y 7 años), y no les supuso ningún gran esfuerzo, aunque sí que es cierto que nuestros hijos caminan bastante. El regreso ya fue más corto, así que tardamos más o menos 2h para hacer todo el recorrido ida y vuelta.
Después, al salir nos fuimos a comer y por la tarde visitamos el Rokuon-ji Kinkaku (es decir, el Pabellón Dorado). Solamente se puede visitar los jardines por fuera, dentro no se puede entrar. Sí que es cierto que el Pabellón es bonito, pero el resto del templo y jardines tampoco nos parecieron nada del otro mundo.
Luego nos volvimos al centro, cenar y dormir.



Día 9: Kyoto
Al día siguiente lo dedicamos enteramente a descubrir el barrio de Arashiyama. Empezamos por el Monkey Park, una zona donde los monos campan a sus anchas. Es un lugar pequeño pero nuestros hijos lo disfrutaron.
Luego callejeamos un poco por el barrio y visitamos su famoso bosque de Bambú. El bosque es muy bonito, pero si os lo imagináis muy bucólico y sin apenas gente, siento decepcionar, pero está a tope de gente, y es bastante imposible hacer fotos sin nadie.
Luego seguimos callejeando, comimos por sus calles y probamos algunos de sus dulces más famosos. Realmente este día fue bastante tranquilo, y lo agradecimos. Así que no hicimos poca cosa más.

Día 10: Kyoto – Takayama
Este día nos levantamos, desayunamos y fuimos de nuevo a una empresa de transporte de maletas, la más cercana a nuestro hotel. Como íbamos a pasar 3 días en los Alpes Japoneses, decidimos llevarnos sólo 1 maleta grande, la otra la enviamos directa a la oficina más cercana a nuestro AirbNb de Tokio.
Después nos fuimos a la estación de tren de Kyoto y cogimos el primer tren bala disponible hacia Nagoya. El trayecto son 25 min aproximadamente. Una vez en Nagoya, cambiamos de tren y cogimos uno regional hasta Takayama. Este último trayecto lo hicimos con la línea de trenes Hida y tardamos 2:30h. Los niños lo aguantaron bastante bien, eso sí, tuvimos que sacar tablets y juegos.
Llegamos a Takayama y nos alojamos en el Relax Hotel Takayama Station, muy cerca de la estación. Aquí nos quedamos 3 noches y os recomendamos este hotel, de hecho, fue en el que estuvimos mejor en todo Japón. Os dejamos el link aquí. Entra desayuno.
Una vez aposentados, lo primero que hicimos fue ir a la estación de autobuses (justo al lado de la de tren) para comprar los billetes de bus para el día siguiente ir a Shirakawa-go. Como ya no quedaban plazas para los autobuses de primera hora de la mañana, cogimos uno que salía a las 11.30h y regreso 17.30h.
Takayama es una ciudad tradicional en los Alpes Japoneses famosa por su casco antiguo medieval perfectamente conservado, casas de madera de la época Edo, artesanos, rica gastronomía (carne Hida) y festivales tradicionales.
Después nos fuimos a callejear por las calles, y hacer un tramo del Higashiyama Promenade. Este paseo, que lo encontramos sin apenas gente, es un paseo agradable y peatonal que conecta y va pasando a través de varios templos. Nos gustó mucho. Luego cenar y dormir.


Día 11: Takayama – Shirakawa-go – Takayama
Nos levantamos, y después de desayunar nos fuimos directos al mercado matutino, que ponen cada mañana junto al río Miyagawa. Seguidamente, fuimos a la Sala de Exhibición de los Carros de Festival. Estas carrozas forman parte de uno de los festivales más importantes de Japón y Patrimonio de la Unesco. Luego fuimos al Santuario Sakurayama, y luego, dando un agradable paseo, nos fuimos a la estación de buses.
Cogimos el bus a las 11.30h y la verdad es que fue todo un acierto, ya que cuando llegamos a Shirakawa-go, mucha gente ya estaba a punto de irse, ya que muchos tours y buses llegan a primera hora de la mañana y se marchan después de comer.
Llegamos a Shirakawa-go, y nos lo encontramos completamente nevado, y con temperaturas agradables y sol, fue un día mágico.
Shirakawa-go es una pintoresca y tradicional aldea japonesa, famosa por sus casas estilo gassho-zukuri (en forma de manos de oración) y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995. Este precioso pueblo es un museo al aire libre, y hoy en día, alrededor de 1600 personas viven en estas tradicionales casas conservando el estilo de vida tradicional del Japón rural.
Aquí visitamos alguna de sus casas museo, callejeamos, jugamos con la nieve, comimos en el restaurante Shiraogi (buenísimo) y nos tomamos uno de sus famosos helados de té verde.
Volvimos en el autobús de las 17.30h, creo que era el penúltimo que salía, y regresamos a Takayama. Callejeamos de nuevo por el pueblo, cenamos y a dormir.
Muchos viajeros, lo que hacen es pasar una noche en Takayama, van en el primer bus a Shirakawa-go, dejan su equipaje en las taquillas de la estación de Shirakawa-go y luego se dirigen a Kanazawa a pasar otra noche. Nosotros descartamos esta opción porque al ir con niños no queríamos ir tan a “tope”, así que decidimos quedarnos 3 noches en Takayama.



Día 12: Takayama
Este día lo dedicamos a explorar zonas no muy turísticas de Takayama.
Primero visitamos el Shoren-ji Temple, y luego hicimos una pequeña ruta por la montaña rodeando las ruinas del Castillo de Takayama. Aparentemente es una zona de osos, pero era marzo y además el parque está rodeado de ciudad, pero aún así, cada 100 metros hay campanas para ahuyentar a los osos.
Comimos en uno de los restaurantes del parque infantil Shiroyama, y luego nos fuimos al centro a hacer una degustación de sake. Por la tarde empezó a tronar y diluviar, así que nos refugiamos en nuestro hotel a jugar juegos de mesas, mirar pelis, etc.



Día 13: Takayama – Nagoya – Tokio
Justo levantarnos, desayunamos y ya cogimos el tren dirección Nagoya. Una vez en Nagoya, cambiamos de tren y cogimos el último Shinkansen del viaje dirección Tokio.
Llegamos a Tokio sobre las 17h aproximadamente, y fuimos directos a nuestro apartamento que teníamos en el barrio coreano de Okubo. Este apartamento no nos gustó, así que no lo recomendaremos.
Una vez aposentados, nos fuimos andando a descubrir el barrio más cercano a nuestro alojamiento, Shinjuku. Shinjuku es un vibrante distrito de Tokio, reconocido como un importante centro administrativo, comercial y de entretenimiento, famoso por sus rascacielos, pantallas, luces, la estación de tren más transitada del mundo y una vida nocturna.
Una vez en el barrio de Shinjuku, visitamos la famosa calle estrecha de restaurantes Omoide Yokocho y Golden Gai. También callejeamos por sus luminosas calles donde podemos encontrar a Gozilla y King Kong entre otros.

Día 14: Tokio
El día apuntaba con calor, así que nos fuimos andando desde nuestro apartamento hasta la famosa Takeshita Street, famosa por sus tiendas frikis y cafeterías. De hecho, todo el día lo hicimos andando, no cogimos transporte en ningún momento. Después de la calle Takeshita, callejeamos y acabamos en el Green Corner, donde subimos al ático del centro comercial Harajuku, ya que en su terraza podemos encontrar un jardín, ideal para desconectar un rato. Estuvimos allí un rato saboreando la paz y tranquilidad dentro de un Tokio vibrante. Después nos fuimos a comer, y luego andando llegamos al centro comercial Miyashita Park, donde hay unas esculturas de Doraemon de color bronce en la azotea. En el mismo centro comercial hay un restaurante de Doraemon, así que decidimos visitarlo para hacer el postre y el café. El restaurante es curioso, y la presentación de los productos es preciosa, pero lo comida en sí no es nada del otro mundo. Y bastante caro, eso sí, pero la experiencia fue chula.
Seguidamente llegamos a Shibuya, y al cruce de calles más famoso del mundo. Evidentemente lo cruzamos y luego nos fuimos al Starbucks a verlo desde sus ventanales. Aquí en este cruce, justo delante de la estación de Shibuya, veréis la estatua de Hachiko.
Callejeamos por el barrio y cuando se hizo de noche decidimos volver andando hasta Okubo, donde teníamos nuestro apartamento. Como hacía muy buen día, caminamos sin prisa la casi 1 hora de trayecto que teníamos, pasando por dentro del Parque Yoyogi, donde está el Santuario Meiji. El parque estaba repleto de grupos de amigos haciendo picnic bajo los cerezos (sakura) que ya habían empezado a florecer, ya que solo quedaban 4 días para el día de floración plena y fiesta del Hanami.
Compramos provisiones en un 7eleven o en un Family Mart y cenamos en nuestro hotel. De hecho, la gran mayoría de desayunos y cenas en Tokio las hicimos en el apartamento.



Día 15: Tokio Disneyland
Este día nos levantamos y directos a Disnseyland Tokio. En Tokio hay 2 parques Disney, el Disneyland (típico) y DisneySea, único en el mundo. Nos decantamos por este último.
El parque abría a las 9 de la mañana y llegamos a las 8.45h y la cola que había era enorme. No conseguimos entrar hasta las 10 de la mañana. El parque estaba saturado, pero parece ser que es habitual. Al final del día conseguimos entrar a 5 o 6 atracciones solamente. El parque es precioso, pero tienen un serio problema con el aforo. La primera atracción que nos montamos fue la Tower of Terror y hicimos ¡3 horas de cola!
Si te descargas la APP del parque, puedes pedir cada cierto tiempo un pase express para una atracción mediante un QR. Nosotros lo conseguimos en la de 20000 leguas de viaje submarino. Pero hasta que no la hayas utilizado no puedes pedir otra. ¿Qué nos pasó? Que confiamos que podíamos ir pidiendo más a lo largo del día, pero no fue así, porque estos pases se van agotando, así que ya no nos quedaron más.
Luego fuimos a la zona de Frozen, que es bastante nueva, y no pudimos entrar en ninguna atracción porque se debería haber entrado a primera hora, o pedir el pase express justo al entrar al parque, cosa que nosotros no hicimos. Fuimos novatos por no habernos informado antes.
Así que nada, subimos a algunas más, paseamos por la zona de La Sirenita y Aladín, y antes del espectáculo de la noche, se levantó una ventolera, empezaron a caer gotas y a refrescar, así que decidimos irnos.
El parque nos gustó, pero tuvimos una sensación agridulce.





Día 16: Alrededores de Tokio
Empezamos el día yendo al museo Museo Fujiko F.Fujio, el del creador de Doraemon. El museo es pequeño, pero está super bien hecho. La primera parte del museo, donde las fotos están prohibidas, es la colección privada del creador, con comics de sus inicios y los primeros esbozos de Doraemon.
La segunda parte hay un video documental, maquetas de la casa de Nobita y una azotea con diferentes figuras y escenas de Doraemon para hacerse fotos. También dispone de restaurante, muy parecido al que fuimos en Tokio ciudad.
El museo nos gustó mucho, y los niños lo disfrutaron. Es pequeño pero suficiente. Las entradas las compramos a través de la web del museo y con opción a recogerlas en un 7eleven.
Después en esta misma zona donde está el museo, comimos en un restaurante nada turístico. Comimos bastante bien y con uno de los precios más bajos que vimos en todo Japón.
Después de comer nos fuimos directos, ya que es la misma línea de tren, al Templo budista Gotokuji, o que es lo mismo, al de los gatitos de la buena suerte, donde supuestamente se originó el maneki-neko debido a una leyenda del siglo XVII. Para nosotros el templo sí vale la pena.
Después de visitar el templo, regresamos al bullicio de la ciudad de Tokio. Para nosotros fue un día redondo, combinar estas dos visitas en un día, y salir del estrés de la ciudad, fue ideal. Así que os recomendamos este mismo plan si vais con niños.




Día 17: Tokio
El día amaneció con frío y lluvia, así que lo dedicamos al barrio friki de Akihabara. Este famoso barrio es conocido mundialmente como el epicentro de la cultura pop japonesa, el manga y los videojuegos.
Como el día no acompañaba, nos dedicamos ir a buscar por las tiendas figuras de anime que teníamos en mente, hasta acabar a un centro comercial de fotografías, ya que no era un día para callejear. Así que no hicimos mucho más este día. Por la tarde volvimos a nuestro apartamento, cenamos y a dormir.


Día 18: Tokio
En este día volvió a salir el sol, así que el último día entero por Tokio lo dedicamos al barrio de Asakusa. Asakusa es uno de los barrios más icónicos y tradicionales de Tokio, situado a orillas del río Sumida. Representa la atmósfera del viejo Tokio, manteniendo un fuerte contraste entre la tradición histórica y la modernidad de la ciudad, siendo una parada esencial para cualquier visitante.
El barrio es suficientemente grande para dedicarle varias horas, de hecho, nosotros estuvimos todo el día. Lo primero que hicimos fue visitar su famoso templo. El templo de Senso-ji es el templo budista más antiguo y famoso de Tokio. Destaca por su pagoda de 5 pisos y el quemador de incienso en su entrada para la purificación.
Después estuvimos callejeando por sus bulliciosas calles, llenas de puestecitos tradicionales, de calles estrechas y casas bajas de la época Edo. Aquí fue donde comimos nuestro último ramen y nuestras últimas gyozas.
También aprovechamos para realizar las últimas compras, sobre todo en Don Quijote y en Daiso. Luego nos fuimos a varios parques ya que era el día cumbre de la floración de los cerezos (sakura) y al ser domingo, sus parques y sus calles estaban repletas de grupos de gente haciendo picnic bajo los árboles. Fue muy curioso y bonito de ver. Entre parque y parque se nos hizo de noche. Dejamos los parques y nos fuimos a andar por los paseos que hay bordeando el río Sumida, casi sin gente.
Y como cada día, cena en el apartamento y a dormir.



Día 19: Tokio – Barcelona
Nuestro último día nos fuimos a primera hora a desayunar y callejear nuestro barrio, Okubo, que lo teníamos un poco olvidado, ya que casi no lo habíamos visitado.
Comimos en la calle principal del barrio, cerca de la estación Shin-Okubo, luego cogimos las maletas y nos dirigimos al aeropuerto dando así por finalizado nuestro super viaje.
Nos hubiera encantado poder visitar otras zonas de Tokio, como la isla de Odaiba o subir a algún mirador. O hacer excursiones desde la capital como Nikko, Hakone, Kamakura o Monte Fuji, pero ir con niños hizo que priorizáramos viajar tranquilamente y sin agobios. Así que lo dejamos pendiente para nuestro siguiente viaje a Japón.
Nuestra ruta por Japón en familia fue un viaje lleno de contrastes, descubrimientos y momentos compartidos que recordaremos para siempre. Combinamos grandes ciudades con pueblos tradicionales, y con muchas experiencias pensadas para los más pequeños.
Japón nos demostró que es un destino perfectamente adaptado para viajar con niños y disfrutar sin prisas. Sin duda, una aventura que repetiríamos y que recomendamos a cualquier familia viajera.
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¿Viajar con seguro a Japón?
La sanidad en Japón es cara, así que da igual que seguro cojas, pero coge una buena marca. Te recordamos que, como colaboradores de IATI, podemos ofrecerte un 5% de descuento en todos sus seguros de viaje. Nosotros siempre viajamos con ellos y vamos más tranquilos (y viajando con niños, nos vale la pena).
Dónde nos hemos alojado en Japón
Estuvimos alojados en 5 alojamientos diferentes en Japón, 2 de ellos a través de AirB&B, pero son los que menos nos gustaron. Así que os recomendamos sólo 3, sin duda, volveríamos a alojarnos.
| 谷町君Hotel 東本願寺19 Kyoto: En Kyoto. Hootel sencillo pero nuevo. Habitaciones cuádruples y más grandes de lo habitual para ser Japón. | ![]() |
| Miyajima Guest House Mikuniya: En la isla de Miyajima nos alojamos en este hostal que dispone 2 casas tradicionales y varias habitaciones en el edificio principal. Sirven desayuno y cena. Nosotros nos alojamos en una de las casas tradicionales y nos encantó. | ![]() |
| Relax Hotel Takayama Station: Junto a la estación, ideal para moverse en bus o tren. A 10 minutos andando de las calles principales de Takayama. | ![]() |
Actividades recomendadas en Japón
Para hacer un viaje redondo y conocer más sobre este entorno, te proponemos las siguientes actividades que puedes contratar con Civitatis:
| Free tour por Asakusa: En este free tour por Asakusa viajaréis al pasado y descubriréis el distrito más tradicional de Tokio. | ![]() |
| Excursión a Nikko: En esta excursión a Nikko desde Tokio visitaréis sus principales tesoros, entre los que destacan el Templo Toshogu, la cascada de Kegon y el lago Chuzenji. | ![]() |
| Excursión al monte Fuji, lago Kawaguchi y la pagoda Chureito: En esta excursión al monte Fuji y la pagoda Chureito contemplaréis esta majestuosa montaña desde una perspectiva única: a orillas del lago Kawaguchi. | ![]() |
| Excursión a Kamakura: En esta excursión a Kamakura desde Tokio se explora esta ciudad que fue centro político del Japón medieval. Recorreréis sus templos y os asombraréis con el Gran Buda de bronce que mide más de 13 metros. | ![]() |
| Free tour por Kioto: En este free tour por Kioto, una de las ciudades más destacadas de Japón, descubriréis muchas curiosidades sobre el país del sol naciente. | ![]() |
Free tour por el barrio de Gion: En este free tour por el barrio de Gion descubriréis el origen y todos los secretos del icono por excelencia de la cultura japonesa: las geishas. | ![]() |
Free tour por Osaka: Reserva este free tour por Osaka para disfrutar de los encantos y lugares más importantes de una de las ciudades más grandes y vibrantes de Japón. ¡Una visita imprescindible! | ![]() |
Entrada a Universal Studios Japan: Vivid un día de película en el parque temático de Universal Studios Japan. Disfrutaréis de emocionantes atracciones ambientadas en Harry Potter, los Minions, Super Nintendo o Tiburón. | ![]() |
Cómo estar conectado a internet 24 horas en Japón
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